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INMIGRACIóN. LAS NUEVAS REGLAS. GUíA INFORMATIVA DE UNIVISION

Univision

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Fragmento

PRÓLOGO

ESTADOS UNIDOS SIGUE SIENDO UNA NACIÓN DE INMIGRANTES

El personaje central de este libro es la ley de Inmigración y Nacionalidad de 1965 (Inmigration and Nationality Act of 1965, INA) que regula la entrada y permanencia de extranjeros en Estados Unidos. Es la herramienta que modernizó, a partir del 1 de julio de 1968, las desorganizadas leyes de inmigración —algunas de comienzos del siglo 19—, ampliando los sistemas de cuotas para la entrada de inmigrantes y facilitando la reunificación familiar.

Esta ley transformó al país. Abrió las puertas de la nación a personas provenientes de zonas fuera de Europa, modificando la composición étnica de los Estados Unidos. A las inmigraciones del Viejo Continente y Asia, se sumaron las de América Central y América del Sur, que le dieron a la patria un nuevo rostro, una nueva identidad. Estos inmigrantes se han convertido en parte de su historia, sus sueños, anhelos y aspiraciones.

Eso sí, cada cambio a la INA ha impactado la amalgama cultural y étnica del país. Por ejemplo, cuando en 1986 se aprobó una amnistía que permitió regularizar la permanencia de unos 2.7 millones de inmigrantes indocumentados, la mayoría de los beneficiarios eran provenientes de América Latina. No solamente ayudó a millones de mexicanos que se encontraban sin estatus de permanencia en territorio estadounidense; también favoreció a miles de inmigrantes centroamericanos que huían de la guerra en sus países, al igual que a sudamericanos que escaparon de dictaduras militares.

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Tras esa amnistía, muchos pensaron que el problema de la inmigración indocumentada se había acabado. Pero no fue así. La legalización de los casi tres millones de extranjeros sin papeles de estadía legal atrajo a otros. La inestabilidad política, económica y social en América Latina también continuó sirviendo como propulsor de la inmigración indocumentada a Estados Unidos, la cual hoy supera los 11 millones, muchos con la esperanza de poder legalizar pronto su permanencia.

Otros cambios han tratado de frenar o, por lo menos, desacelerar dramáticamente, esa migración. En 1996, el Congreso aprobó modificaciones a la INA que impusieron restricciones y sanciones a la permanencia indocumentada. Estas modificaciones, entre ellas la Ley del Castigo que sanciona al indocumentado con hasta 10 años fuera del país, aumentaron las penas por presencia no autorizada, permitieron las deportaciones aceleradas y ampliaron las razones o motivos de inadmisibilidad o permanencia en Estados Unidos. Sin embargo, el flujo siguió.

Cinco años más tarde, cuando terroristas atacaron Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001, el gobierno se vio obligado a revisar y reestructurar su sistema migratorio para prevenir nuevos atentados. Bajo el enfoque de la seguridad nacional, las autoridades federales implementaron cambios adicionales, varios de ellos sustanciales. El sistema migratorio, cuya ejecución dependía del Servicio de Inmigración y Naturalización (INS), que a su vez dependía del Departamento de Justicia, pasó a formar parte del nuevo Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y sus funciones fueron divididas en tres: una que brinda servicios y administra beneficios a los extranjeros (Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración, USCIS), otra que vigila las fronteras (Oficina de Aduanas y Control Fronterizo, CBP) y otra que ejecuta la ley de inmigración y tiene bajo su mando las deportaciones (Oficina de Inmigración y Aduanas, ICE). Estas tres agencias, más otras áreas del gobierno federal para ciertos casos de inmigración, como los departamentos de Estado y de Trabajo, tienen bajo su cargo hoy en día la implementación de la INA.

Entre el año 2009 y principios de 2017, diversos sectores de la nación propusieron cambios a la INA, que iban desde medidas para volver a restringir la inmigración, hasta proyectos que contemplaron concederles a los 11 millones de indocumentados en Estados Unidos una vía para legalizar sus permanencias. Fallaron todos los esfuerzos en ambas cámaras del Congreso, y la INA se fue quedando tal y como fue redactada en 1965, y modificada en parte en 1996.

A partir del 20 de enero de 2017, la política de inmigración ha pasado a tener un enfoque estricto con una rígida interpretación de la INA, y ha alterado el comportamiento de la comunidad inmigrante en general, con o sin papeles, la cual expresa preocupación y ansiedad. Esos pronunciamientos también han puesto la inmigración como tema principal de cobertura del actual gobierno. Esto ha dado lugar a que fluya mucha información, frecuentemente incorrecta, en redes sociales y medios de comunicación sobre este importante tema, y con ello se agrave el estado de inquietud existente. Peor aún, en muchos casos el conocimiento falso o erróneo es peor que la misma ignorancia.

Con este libro tratamos de contrarrestar este fenómeno. Utilizamos un lenguaje accesible y usamos gráficos y tablas para explicar la INA y también cómo hemos llegado a la situación actual. Explicamos algunas vías legales que se encontraban vigentes y permitían el ingreso y/o la permanencia de extranjeros con o sin autorización de estadía, o que fueron cerradas, y cómo acciones ejecutivas han dejado a cientos de miles de personas, o bien a la deriva o bien en espera de un mejor escenario donde sea posible levantar restricciones y abrir puertas. Exploramos y explicamos cuál es el papel que desempeñan las agencias gubernamentales, y cuáles son sus atribuciones y responsabilidades. Aclaramos las vías de inmigración para entrar y permanecer en Estados Unidos como inmigrantes o no inmigrantes, qué requisitos hay que cumplir para los más de 60 tipos de visa disponibles, y cómo se navega por el sistema de inmigración vigente.

Creemos que un conocimiento práctico de la INA puede calmar a quien esté abrumado por la ansiedad generada por el clima actual. Tomamos la posición de que la INA sigue vigente y que su esquema actual sigue siendo, a pesar del desgaste sufrido, generoso. Cada año, Estados Unidos registra más de 170 millones de ingresos, otorga más de un millón de residencias legales permanentes, aprueba miles de visas para trabajadores profesionales y no profesionales, sortea 50 mil green cards o tarjetas verdes (conocidas oficialmente como Tarjetas de Residente Permanente), concede miles de asilos y recibe a miles de refugiados provenientes de los cinco continentes.

Este libro que tiene en sus manos, Inmigración, las nuevas reglas, es una guía que le muestra un poco de historia, los diversos caminos de entrada al país, y sirve como una herramienta informativa útil para conocer los recovecos de la INA.

Esperamos que le facilite la vida a quien desee inmigrar a los Estados Unidos.

ARMANDO A. OLMEDO Y JORGE CANCINO

INTRODUCCIÓN

En la primera reunión que sostuvimos con Penguin Random House Grupo Editorial, nos hicieron dos preguntas: la primera, ¿por qué queríamos hacer un libro para explicar cómo funciona el sistema migratorio estadounidense?; la segunda, ¿por qué Inmigración, las nuevas reglas, guía de Univision será diferente a los demás libros que se han publicado sobre el tema?

Esas mismas preguntas nos las hicimos varias veces antes de acudir a aquella cita, y sabíamos que la respuesta no solo debía «sonar bien», sino que además teníamos que demostrar que estábamos apostando por algo grande, exclusivo, original y útil, a la manera de Univision.

Desde hace mucho tiempo existe un interés bipartidista en reformar y mejorar el sistema de inmigración, tanto para abordar la entrada legal como la indocumentada. Por ejemplo, el presidente Ronald Reagan firmó reformas amplias en 1986 que reforzaron los controles fronterizos y también otorgaron amnistía a casi tres millones de trabajadores indocumentados. En ese momento, Reagan declaró: «Creo en la idea de la amnistía para aquellos que han echado raíces y vivid ...